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 Ofelia Levi-Strauss, sobreviviente de otra era.

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Alada



Mensajes : 2
Fecha de inscripción : 28/07/2017

MensajeTema: Ofelia Levi-Strauss, sobreviviente de otra era.   Vie Jul 28, 2017 8:38 am

Nombre del personaje: Ofelia Levi-Strauss


Clase: Maga


Descripción física: Una joven de aproximadamente 25 años. Muy atractiva, con rasgos agradables y suaves, ojos curiosos y descpiertos, con un aire de inocencia alrededor de ellos.
  Es algo menuda y palida. Voz tranquila, dicción perfecta.


Descripción psicológica: Ofelia es una persona muy paciente y calma como solo una criatura milenaria puede serlo, esto no quita que un momento de furia de la muchacha, no sea prácticamente una tempestad escalofriante. Es una persona culta en extremo, y hace tiempo que ha decidido seguir ciertos codigos de conducta y dogmas que le ayudan a mantener su integridad mental y preservar su identidad a medida que pasa los años. En general suele pensar a futuro y en el panorama más amplio. Le gustan los juegos.



Historia:

   Saludos, querida. Al parecer esta noche debo contarte mi historia. No me molesta hacerlo, pero quizás me tomes por loca o peor, por embustera.
      
   Este cuento, mi cuento, comienza 1200 años atrás en las blancas tierras de los primeros hombres, Anorand. Una era en que leyenda e historia se funden, la cruda realidad del pasado piadosamente endulzada por el mito y la tradición.
 
   Mis recuerdos sobre la primitiva Anorand son cuanto menos borrosos, distorsionados por la infinidad de lunas que he presenciado. Lo que recuerdo es el combate constante, contra el frio, las bestias y los hombres, la humanidad no admitía descanso, excepto por el de la muerte.
 
    Fue esta vida de sacrificio, frio y hambre la que llevó a mi clan a cruzar el mar. Yo una muchacha en la flor de la edad, me permitía soñar con un mundo más dulce, un mundo en primavera (aunque en esa época esa palabra me era desconocida) para mí y mi gente. Como suele suceder con los sueños, no pudo materializarse.  

   Quizá fue el destino que nuestra nave terminara en el fondo del Mar Anorando, junto con mi familia, cuyos rostros amenazan con borrarse de mi mente cada año que pasa desde esa última vez que les vi. Me encontré rodeada de agua helada, que me mataría en cuestión de segundos, ese frio era capaz de matar hasta al mismo miedo. Recuerdo los colores del arcoíris, amplificados por el mar cristalino y mi estado de delirio, y entonces una mano fuerte que me sujetaba y me arrastraba fuera del agua hacia mi nueva vida. 

  Los hombres que me rescataron eran morenos, como yo no había conocido antes y hablaban una lengua que era para mí, desconocida. Pero pronto me di cuenta que no tenían ningún amor por mí, más allá que el amor del hombre por su propiedad. Conocí una crueldad distinta a la de mi tierra natal, la verdadera crueldad de los hombres.

   Fue vendida, intercambiada y robada más veces de las que quisiera admitir. Fui sometida a todo tipo de indignidades y abusos, mi herencia guerrera pisoteada y olvidada. Pero sobreviví. 

   Otra vez el destino, me encontraba en una plaza, semidesnuda bajo el sol, tan fuerte e implacable como el mismo Torim, cuando mis ojos se cruzaron con los suyos. Pagó generosamente por mí y me llevó a su torre en el medio del desierto. Me libró de mis cadenas y besó mis pies, eres libre me dijo. Pero mis pies no querían llevarme a ninguna parte lejos de él, mi gran amor y mi gran enemigo Arlagu. 

   Arlagu me enseñó filosofía, ciencias y por supuesto el Arte. Bendito sea, que paciencia. Yo devoraba todo lo que podía darme, me empachaba en su conocimiento y le pagaba con mi pasión y devoción. 

   Nuestro amor era puro, cada día pleno y lleno de maravillas. Fuimos bendecidos con bellos hijos, llenos de vida y de amor como yo jamás había visto en la dureza de mi tierra natal.  Pero envejecíamos. A mí me parecía natural, pero a mi amante le trastornaba. Entonces fue cuando el decidió que era hora de darme el mayor de los regalos que él podía darme, la inmortalidad. Y así fue el comienzo del fin de nuestro amor. 

   El ritual era complicado, cada gesto, cada entonación cada una tenía una intención. Sentí una incomodidad, la sensación de que el destino estaba otra vez esperándome a la vuelta de la esquina, pero no pude detenerme me sentía compelida a seguir por mi fanatismo por lo arcano y por mi amante, sentí mi fuerza vital abandonarme y luego solo oscuridad.

   Cuando desperté, ya no vestía el cuerpo que había cruzado las frías estepas de Anorand, o que había nadado entre los hielos quebrados del Anorando. Corrí hacia el espejo más cercano y me encontré con el rostro de mi niña devolviéndome la mirada. El horror me dominó y tarde horas en sobreponerme. Fui a enfrentarme a él. 

   Mi hijo me salió al paso, pero no era mi niño no. Era Arlagu, sonriente, pensando que estaría tan complacida como lo estaba el. Todo mi amor se convirtió en odio, insidioso, ardiente e inflamable. 

   Combatimos, nuestro primer duelo mágico. Ambos nos encontrábamos débiles, nuestros espíritus y nuestros cuerpos incapaces de acceder a nuestro verdadero poder. Y fue una suerte que haya sido así o probablemente hubiese sido derrotada. 


    Le herí de gravedad y abandoné la torre, mi corazón roto para siempre. Incapaz de amar otra vez. Viajé por todo el continente, seguí estudiando por mi cuenta, viviendo todo tipo de aventuras y relacionándome con todo tipo de hombres y mujeres. Viví incontables vidas, me apropié de incontables cuerpos.

   Con el tiempo mejoré el ritual, descubrí que, si traspasaba toda mi esencia y todos recuerdos a mi nuevo cuerpo, cada transferencia me empujaba más y más a la demencia. Para mantener mi precaria cordura, debía transferir solo lo esencial de mi ser y mezclarlo con la esencia de mi sacrificio, cada cambio sería casi como volver a nacer otra vez.

   Lamentablemente Arlagu nunca descubrió esto, o más posiblemente si lo hizo, pero es demasiado egocéntrico para renunciar a una parte de sí mismo. En cada nuevo encuentro con él lo encontré cada vez más trastornado y depravado.
     
   Veo por tu cara que dudas de mis palabras, bueno muchacha, el escepticismo es una cualidad muy valiosa entre los arcanos...esa es sólo una de las razones por las que te elegí para ser mi nuevo sacrificio.
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